CLEPTOCRACIA, ¿CONTINUIDAD DE CORRUPCIÓN E IMPUNIDAD?

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Por Rafael Arias Hernández.
El final a 193 días. Tanto luchar por el poder, para no poder; para continuar
con más de lo mismo y peor.
Para la población, crecen corrupción e inseguridad en Veracruz y el país.
Según INEGI, se perciben y padecen más, ante insuficiencia y fracaso de
políticas y programas gubernamentales. Tema sobre el que hay que
abundar, por lo pronto puede consultarse en:
http://www.beta.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2018/EstS
egPub/encig2018_03.pdf
Cierto, muy cierto: dinero, estupidez, corrupción e incapacidad son
inocultables.
CLEPTOCRÁTAS INTOCABLES.
Responsables y culpables ahí están y siguen, asociados y encubiertos por
autoritarismo, arbitrariedad y nepotismo; imponiendo y sosteniendo
sucesores encubridores, confiados en que, como siempre, no pasa nada y
viene lo mejor. Total la ley es letra muerta.

Intocables y reciclables, bajo el amparo de una cultura o costumbre de
impunidad efectiva; caracterizada por evidente acción y dominio, que
trasciende en tiempo y espacio, de un multisistema de innumerables
formas de operación y reproducción, que se extiende a todos los ámbitos
de gobierno.
Lo más efectivo, es Justicia a modo, simulación y entretenimiento, Crimen
sin castigo, que es ejemplo a seguir. Para ello, nada raro, propiciar y
aprovechar pasividad, desinterés y enajenación ciudadana y social.
De principio a fin, en México y en Veracruz, excepciones aparte, tanto al
PRIANRD y su hampa electoral, como a sus gobernantes, políticos y
cómplices, poco o nada les importa crisis económica y falta de bienestar
social. Solo les interesa ganar gobiernos, sostenerse o imponer socios,
familiares y cómplices.
Ahí están, en toda elección, descaradamente dedicados a la compra o
condicionamiento de votos, actas y sentencias, con clientelismo de
acciones y programas de desarrollo social, y la operación de una costosa
partidocracia con cargo al presupuesto.
Poco o nada les importan limitaciones y sacrificios que padecen millones y
millones de seres humanos.
Cuando gobiernan, sobresalen en ineficiencia, corrupción e inseguridad;
nulos o pobres resultados, con abundantes justificaciones y pretextos Eso
sí, usan y abusan de los recursos públicos, de las atribuciones de las
instituciones.

Y desde luego, son presuntos responsables y prófugos potenciales, por la
creciente fractura y debilitamiento de finanzas y administraciones públicas,
así como la inocultable ineficiencia y delincuencia gubernamental.
Gastar mal y endeudar más, es su característica y fuente de beneficios y
ventajas.
MÁS INFORMACIÓN OPORTUNA Y CONFIABLE.
Delincuente es el que no cumple con la ley, como la que los obliga a
informar y no lo hacen, o lo hacen a su conveniencia.
Delincuente es el que viola el derecho a saber de la población, cuando
engaña, distorsiona, entretiene y manipula.
En su mayoría, es insuficiente, cómplice y simulador el trabajo de quienes
están supuestamente a cargo, de que todo servidor público cumpla con su
obligación.
¿Cómo reconocer esfuerzo, avance y logro? ¿Cómo identificar lo bien o
mal hecho y lo pendiente por hacer? ¿Cómo defender o condenar, sin
información?
Lamentable hablar de lo que no se sabe, defender lo que se ignora, y
criticar lo que se desconoce.
Peor sentirse obligados a confiar y aceptar ciegamente, lo que dicen
quienes gobiernan, acostumbrados a mentir, a decir medias verdades, a
inventar y manipular para evadir responsabilidades.
No es suficiente ni aceptable la comunicación faraónica, de la entrevista, el
discurso y el boletín oficial. Lo que difunde el gobierno no es dogma, ni
acto de fe.
Hecho comprobable, la opacidad y falta de acceso a información oficial.
Por lo que, a unos meses de que concluya el gobierno estatal, hay que
insistir, exigir y denunciar.
Hasta hoy, no se sabe ¿De qué tamaño es el daño recibido y cuál es ya, el
acumulado por el gobierno actual?
Imprescindible saberlo para valorar el esfuerzo y no dar lugar a pensar o
suponer, que hay arreglos, encubrimiento y Justicia a modo.
Concretamente, en muchas formas, a estas alturas y después de la
manipulación e inconsistencia contable y de registros oficiales; por encima
de las múltiples declaraciones que aseguraban no endeudar más, es
notorio que lo que se debe sigue aumentando, en muchas formas. Y sigue
sin informarse oportuna y correctamente. ¿A cuánto asciende el total-total
de deuda pública estatal y municipal? ¿Dónde están los miles de millones
de pesos presupuestados y desaparecidos?

Está por terminar la administración y pronto debe anunciarse, la
trasmisión al nuevo gobierno. Sin embargo, muchas preguntas siguen sin
responderse. Entre otras:
¿Y los resultados de la entrega recepción? ¿Cuántos despedidos y
nuevos contratados van? ¿Renovar o autorizar más concesiones y
privatizaciones, para beneficiar a quienes? ¿Cuál es el costo de la
reestructuración de la deuda? ¿Es obligatorio sostener a funcionarios
ineptos o mediocres con ofensivos y exagerados sueldos y beneficios
especiales?
Demasiados asuntos públicos, siguen en opacidad y nulo acceso a
información oficial actualizada y confiable. Sin verdaderas fiscalización
evaluación social.
La ignorancia no es la madre de la felicidad responsable. Ineficiencia y
corrupción, inician y se fortalecen con falta de información; y su
manipulación causa entretenimiento y enajenación.
Imprescindible que, sin excepciones, se responsabilice y sancione.
Hacer realidad, prohibir y penalizar opacidad y desinformación oficial. Este
y otros temas deben incluirse en las propuestas y debates electorales. .
Ineludible gobernar al gobierno, someterlo a la ley, para enfrentar estos
colosales y nuevos desafíos. ¿Cuál diferencia, si imperan muchas de las
mismas fórmulas y medidas experimentadas?
Urgen verdaderos gobiernos del cambio. La diferencia se nota, porque
ahora se conocen y difunden más rápidamente fracasos, abusos, daños y
pérdidas.
Prioridad gubernamental y objetivo general, propiciar e intensificar
participación ciudadana y social; presentación y análisis permanente de
acciones y programas, propuestas de continuidad o cambio en estructuras
y funciones de las instituciones.
Representación pública y fortalecimiento institucional. Participación
ciudadana y evaluación social. Tanto consolidación y transformación,
como actualización y modernización, resultan incompletas o
distorsionadas sin información y participación reales.
Lecciones presentes, ante aprendizajes ausentes. Decía Víctor Hugo que:
“La aceptación de la opresión por parte del oprimido acaba por ser
complicidad; la cobardía es un consentimiento; existe solidaridad y
participación vergonzosa entre el gobierno que hace el mal y el pueblo que
lo deja hacer.”
. -Academico.IIESESUV@RafaelAriasH,Facebook:VeracruzHoydeRafaelAriasH

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